Aventura
Aventura La inesperada presencia de Joan le dejó algo cohibido, hasta que ella misma lo sacó de su timidez al tratarle con su caracterÃstica forma campechana de camarada fraterna, atacando con ello una vez más la idea que Sheldon tenÃa formada respecto a la oportuna delicadeza de todas las mujeres. Young no sabÃa nada del mundo, pero estaba al tanto de todo cuanto ocurrÃa en las Islas Salomón. Quince trabajadores habÃan robado unos rifles, escapando después a la selva desde la plantación de Lunga, algo más al este de la costa de Guadalcanal, y desde la jungla habÃan enviado la amenaza de que exterminarÃan a los tres blancos al mando, a pesar de que dos de estos todavÃa los perseguÃan por la selva. A Young le parecÃa muy probable que, en el caso de que no fuesen capturados, terminasen dando un rodeo y cayesen por sorpresa en el litoral de Beranda para robar un bote.
—Me olvidaba de darles otra noticia: un comerciante de Ugi ha sido asesinado —añadió, dirigiéndose a Sheldon—. Cinco grandes botes, procedentes de Port Adams, llegaron allÃ, los hombres alcanzaron la playa de noche y encontraron a Oscar durmiendo. Quemaron todo lo que no fueron capaces de robar. El Flibberty-Gibbet se enteró de ello en el paso de Mboli, y se dirigió velozmente a Ugi. Yo estaba también en Mboli cuando nos llegó la noticia.
—Me parece que tendré que abandonar Ugi —meditó Sheldon.