Aventura

Aventura

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Y con sus amigos tahitianos. ¡Cuidado, Noah! ¡Corre, corre, que te pilla!

En efecto, Satanás, convencido de que no podría alcanzar los cocoteros, se abalanzaba sobre el enorme tahitiano.

Pero Noah se mantuvo firme en su sitio, a pesar del miedo, y Satanás, para asombro de todos, comenzó a dar saltos de alegría alrededor de él, con ladridos de simpatía y moviendo el rabo como señal de cariño.

—¡Vaya! Esto es lo que yo llamo un perro simpático —dijo Joan—. Parece que por lo menos es más inteligente que usted, señor Sheldon. No necesita ninguna lección para distinguir a un tahitiano de un negro. ¿Qué te parece, Noah? ¿Por qué no te ataca? Es porque eres tahitiano, ¿verdad?

Noa Noah hizo un gesto con la cabeza, sonriendo.

—No sabe que soy tahitiano —dijo—; pero ve que llevo puestos los pantalones, como todos los blancos.

—Me parece que tendremos que darle un curso de Sartor Resartus —rio Sheldon, bajando al patio para jugar con el animal.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker