Aventura
Aventura —Pues echarles el lazo. Papá y Von nos hacÃan pruebas constantemente, y se mostraban muy exigentes a la hora de ensillar. Y lo mismo pasaba con el manejo del rifle o del revólver. Los sirvientes siempre eran los que los limpiaban y engrasaban, pero éramos nosotras quienes les enseñábamos a ellos cómo hacerlo, porque en más de una ocasión una de nosotras se quedó sin su rifle durante una semana por no tenerlo correctamente preparado. Nos enseñaron a encender fuegos en dÃas de lluvia, quemando la leña mojada siempre que acampábamos. Eso fue lo más difÃcil para nosotras…, además de la gramática, claro. Al final aprendimos mucho más de mi padre y de Von que de las profesoras. Papá nos enseñó francés, y Von alemán. Conseguimos terminar hablando las dos lenguas bastante bien, y las aprendimos además mientras montábamos a caballo o paseábamos por el campo.