Colmillo blanco
Colmillo blanco En el Fuerte Yukon vivía un número reducido de hombres blancos. Aquellos hombres llevaban mucho tiempo en el país. Se llamaban a sí mismos masas agrias[11], nombre del que estaban muy orgullosos. Por los hombres nuevos en aquella tierra no sentían sino desdén. Los hombres que bajaban a la orilla desde los vapores eran todos recién llegados. Eran conocidos como chechaquos, nombre que les hacía perder el ánimo cuando se lo aplicaban. Hacían su pan con polvos de levadura. Esta era la odiosa diferencia entre ellos y los masas agrias, quienes, desde luego, elaboraban su pan con masa agria porque no tenían polvos de levadura.
Todo lo cual no interesa en nuestra historia. Los hombres del fuerte desdeñaban a los recién llegados y disfrutaban viendo cómo sufrían. Disfrutaban sobre todo con los estragos que Colmillo Blanco y su infame banda hacían en los perros de los recién llegados. Cuando arribaba el barco de vapor, los hombres del fuerte se ponían de acuerdo para bajar a la orilla y contemplar el alboroto que se originaba. Lo esperaban con tanta impaciencia como los perros indios y no les pasaban desapercibidos el salvajismo y la astucia de Colmillo Blanco.
