Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

6. El señor del amor

Mientras Colmillo Blanco observaba que Weedon Scott se acercaba, su pelo se erizaba y gruñía para advertirle que no se sometería a ningún castigo. Hacía veinticuatro horas que le había desgarrado la mano, que en aquel momento ya estaba vendada y en alto gracias a un cabestrillo que evitaba la hemorragia. En el pasado, Colmillo Blanco había experimentado castigos con cierta dilación y temía que uno de aquellos fuera a caerle de un momento a otro. ¿Cómo podía ser de otra manera? Había cometido lo que para él era un sacrilegio; había hundido sus colmillos en la sagrada carne de un dios y de un dios superior de piel blanca. Por la naturaleza de las cosas y por su experiencia en el trato con los dioses, algo terrible le esperaba.

El dios se sentó a varios pies de distancia. Colmillo Blanco no observó nada peligroso en ello. Cuando los dioses administraban castigos se ponían de pie. Además, aquel dios no tenía palo ni látigo ni arma de fuego. Y más aún, él mismo estaba libre. Ninguna cadena le sujetaba. Podía escapar y ponerse a salvo antes de que el hombre se hubiera levantado. Mientras tanto esperaría y vería.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker