El Lobo de mar
El Lobo de mar Debo advertir que mi primera noche en el dormitorio de los cazadores fue también la última. Al día siguiente, Johansen, el piloto, fue despedido de la cabina por Wolf Larsen, con la orden de dormir en adelante en la bodega en tanto que yo tomé posesión del pequeño departamento de la cabina que ya durante el primer día de viaje había tenido dos amos. La razón de este cambio llegó rápidamente a conocimiento de los cazadores y dio origen a muchas quejas. Al parecer, Johansen revivía en sueños los acontecimientos del día. Wolf Larsen había encontrado excesivo aquel incesante hablar, gritar y rugir órdenes, y en consecuencia había endosado la molestia a sus cazadores.
