El Valle de la luna

El Valle de la luna

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sus labios permanecieron fuertemente apretados. Guardó silencio. Sus mejillas comenzaron a encarnarse levemente.

—¡Uff, como si fuese tan difícil saberlo! En el Germanía Hall, por supuesto. Bueno, estaré allí y volveré a casa contigo ¿entiendes? Y sería mejor que le advirtieras a ése que anda contigo que se deje de embromar, si es que tú no deseas verle la cara deshecha.

Saxon se sintió injuriada en su orgullo más profundo, y tuvo deseos de gritar el nombre y la fuerza de aquél que recientemente se había convertido en su protector. Pero se sintió temerosa, porque ése que tenía delante era un hombre formado mientras que Billy sólo era un muchacho. Al menos así la impresionaba. Recordó la primera sensación que había recibido de sus manos, y rápidamente se fijó en las del hombre que estaba a su lado. Eran casi el doble de las de Billy, y el vello que las cubría gritaba la fuerza que debían poseer. No. Billy no podría pelear con semejante bruto. Y tampoco debía hacerlo. Pero de pronto Saxon sintió una esperanza débil y perversa: quizá por alguna habilidad misteriosa e inconcebible en el arte de pelear, Billy podría azotar a ese toro bruto y librarla de esa molestia. Pero al mirarlo nuevamente volvió a dudar, ya que sus ojos se fijaron en las amplias espaldas del herrero, en la tela de las mangas, arrugada por los músculos de los bíceps.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker