Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros El atestado que dirige con exactitud los desastres del capitalismo; las secuelas psicológicas y morales que describe, se encorva progresivamente, a partir de una obsesión, hacia un drama mítico en el que los protagonistas son el Pueblo o la Bestia del Abismo, el Ghetto, y más tarde el Talón de Hierro o la Oligarquía. Las mayúsculas no son fortuitas. El movimiento general que anima este drama es el «Descenso» (título del primer capítulo de Gente del abismo), la precipitación en el Abismo, y habla de: una casa de fieras de bípedos, aves de rapiña, gorilas. Los individuos, eslabones entre el pasado y el futuro de la especie, son en efecto, susceptibles de redescender los peldaños de la evolución. El reportaje es poco a poco ocultado por los fantasmas que organizan la visión novelesca.
Otra obsesión, la de Otra Parte, de la Aventura, del Paraíso de los Mares del Sur o del inaccesible ideal del Gran Norte se reencuentra en el tema bucólico muy discretamente presente -como ya hemos señalado- desde Gente del abismo. Un estudio y una localización precisa y exhaustiva de esas obsesiones y de estos temas debería de emprenderse, ya que corresponde, desde su constitución, a su obra entera.