Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros Se impone por lo tanto una transformación. El hombre se ha elevado del fango primitivo para dominar la materia, pero todavía no ha dominado la sociedad. En este momento, la humanidad es esclava de la estupidez colectiva, como hace cien generaciones era esclava de la materia.
Existen dos conceptos según los cuales el hombre puede dominar la sociedad y servirse de ella útilmente para conquistar la felicidad y la alegría. Según la primera, ningún gobierno podría ser mas virtuoso y sabio que los miembros que lo componen; la reforma y la transformación de una sociedad depende exclusivamente de los propios individuos; cuanta mas perfección adquieran estos, mas contribuyen a mejorar su gobierno. La plebe, las conversaciones políticas, la brutalidad primitiva, y la ignorancia supina de una multitud de personas parece desmentir esta teoría. Una muchedumbre posee la inteligencia colectiva y los sentimientos de piedad del menos instruido y del mas grosero de sus miembros. Por otro lado en cuanto un barco se convierte en el juguete de una tempestad, sus miles de pasajeros se abandonan gustosos a la prudencia y a la discreción del capitán, en este caso el más capaz y el más experimentado.