Historias de los siglos futuros
Historias de los siglos futuros He hablado. Les invito pues, a Ud. y a sus colegas, a tener una conferencia conmigo. El 3 de marzo el yate Energón saldrá de San Francisco. Les ruego se encuentren, el dÃa anterior, a bordo de dicho barco. Nada mas serio que mi proposición. Los asuntos mundiales deben de ser llevados, durante un cierto tiempo, por unas manos de hierro como las mÃas. Si no responde a mi llamada será castigado con la muerte. A decir verdad, no espero que Ud. tenga en cuenta mi requerimiento. Pero su muerte tendrá cuando menos como resultado el hacer reflexionar a aquellos de sus colegas que convocare a continuación. No habrá sido, pues, inútil para la tarea que me he impuesto. Sepa Ud. que no estoy imbuido de ningún falso sentimiento sobre el valor de la vida humana. Llevo siempre en lo mas profundo de mi conciencia la visión de una inmensa multitud de seres a los que la felicidad y la sonrisa les serán devueltas en eras futuras.
Suyo, para la edificación de una nueva y mejor sociedad.»
Goliath