La peste escarlata y El idolo rojo
La peste escarlata y El idolo rojo Pero se multiplica aprisa. Tu hermana, Cara de Liebre, tiene ya cuatro hijos. Estamos preparando un nuevo salto hacia la civilización. El objetivo está lejos, sin duda, incluso lejÃsimo, pero se alcanzará ineluctablemente. Dentro de un centenar de generaciones, nuestros descendientes, demasiado numerosos en nuestra tierra, cruzarán las sierras, y, generación tras generación, se extenderán hacia el este por el gran continente americano.
Pasará mucho tiempo de aquà a entonces. Hemos caÃdo muy bajo. ¡Ojalá hubiera sobrevivido algún cientÃfico, algún fÃsico o quÃmico! ¡Qué preciosa ayuda serÃa para nosotros! Pero no fue asÃ, y hemos olvidado toda la ciencia.