Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London —La peste escarlata —decÃa el abuelo— apareció en San Francisco. La primera defunción ocurrió un domingo por la mañana. El jueves siguiente ya morÃan como moscas en Oakland y en San Francisco. MorÃan en todas partes: en la cama, en el trabajo, andando por las calles. El jueves presencié la primera defunción. Fue una de mis discÃpulas, miss Collbran, estando sentada delante de mÃ, en mi clase de literatura. Observé su rostro y, al ver que de pronto se iba enrojeciendo, cesé de hablar sin poder apartar de ella los ojos, porque el terror de la peste, que ya habÃa hecho su aparición entre nosotros, pesaba en nuestros ánimos. Las chicas, al darse cuenta de lo que ocurrÃa, salieron chillando de la clase. Otro tanto hicieron los muchachos, a excepción de dos. Las convulsiones de miss Collbran fueron muy débiles y no duraron más de un minuto. Los dos jóvenes que se habÃan quedado le trajeron un vaso de agua. Solo bebió un poco y gritó:
—¡Mis pies! He perdido la sensación en ellos, como si no los tuviera.
Un minuto después dijo:
—Mis rodillas se enfrÃan. Casi no las siento.