Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London Nunca podré olvidar mi emoción al pasar por aquellos corredores silenciosos y al salir de aquel recinto abandonado. No estaba asustado aunque hubiese estado en contacto con la terrible enfermedad y me hallase, por consiguiente, en inminente peligro de muerte. Lo que me impresionaba era la terrible depresión que se había apoderado de mí al ver que todo allí estaba paralizado. Para mí era aquello el fin del mundo, de mi mundo. Yo había nacido en la misma Universidad y estaba predestinado para mi carrera. Mi padre ya había sido profesor y mi abuelo también. Durante siglo y medio aquella Universidad, cual máquina espléndida, había funcionado con una regularidad absoluta. Y ahora, de pronto, se había parado totalmente. Era como ver extinguirse la llama de un altar tres veces sagrado. Estaba conmovido, horriblemente conmovido.