Los mejores cuentos de Jack London
Los mejores cuentos de Jack London Al dÃa siguiente, al llegar a Niles, no éramos más que tres los supervivientes. Más allá de Niles encontramos al profesor Wathope muerto en medio de la carretera. El automóvil estaba destrozado, y sobre unas mantas que habÃan extendido en el suelo yacÃan los cadáveres de su hermana, de su madre y el suyo propio.
Aquella noche, extenuado por este continuo ejercicio al que no estaba acostumbrado, dormà pesadamente. Por la mañana estaba solo en el mundo. Parsons y Canfield, mis últimos compañeros habÃan muerto de la peste. De los cuatrocientos que nos refugiamos en el Palacio de la QuÃmica y de los cuarenta y siete que éramos al empezar la marcha, solo quedaba yo… y el pony de Shetland. Nunca he sabido explicarme por qué pudo suceder asÃ. Yo no me contagié de la terrible peste, y eso es todo. Estaba inmunizado. Era el único superviviente entre un millón; lo mismo que cada otro superviviente era uno entre otro millón, o quizás entre varios millones, pues esa fue finalmente la proporción en que murieron.