Martin Eden
Martin Eden —Se come usted la letra «d». Dice «embarcao», por ejemplo. Pero no tenemos por qué comentar ahora todos sus errores. Lo que necesita es una gramática. Le traeré una y le enseñaré cómo utilizarla.
Cuando ella se puso en pie, Martin recordó algo que habÃa leÃdo en los libros sobre etiqueta y se levantó con torpeza, preguntándose si serÃa lo correcto y temiendo que ella creyera que estaba a punto de despedirse.
—A propósito, señor Eden —dijo ella antes de abandonar la estancia—. ¿Qué es empinar el codo? Lo ha dicho una vez.
—¡Empinar el codo! —se rió él—. Es beber whisky y cerveza… o cualquier cosa que la emborrache a usted.
—Una regla más —exclamó ella, riéndose también—. No utilice el «usted» en una oración impersonal. El «usted» es muy personal, y, al emplearlo hace unos instantes, ha dicho algo que no pretendÃa.
—No lo entiendo…
—Acaba de decir «whisky y cerveza… o cualquier cosa que la emborrache a usted»… que me emborrache a mÃ, ¿se da cuenta?
—Bueno, el caso es que se emborracharÃa, ¿no?