Martin Eden

Martin Eden

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Hace unos días leí en el periódico —dijo Ruth con brusquedad— que había habido varios nombramientos en el cuerpo de correos ferroviario. Tú aprobaste con el número uno, ¿no?

Martin se vio obligado a admitir que le habĂ­an ofrecido un puesto, pero que lo habĂ­a rechazado.

—Tengo tanta confianza… tanta confianza… en mí —concluyó—. Dentro de un año estaré ganando más que doce funcionarios de correos. Espera y verás.

—¡Oh! —se limitó a decir Ruth cuando terminó; se levantó, poniéndose los guantes—. He de irme, Martin. Arthur me espera.

Él la estrechó entre sus brazos y la besó, pero la respuesta de ella fue muy pasiva. No afloró la tensión en su cuerpo, sus brazos no le rodearon, y sus labios no presionaron los suyos como de costumbre.

Estaba enfadada con él, decidió Martin después de acompañarla hasta la entrada. Pero ¿por qué? Era una lástima que el empleado municipal se hubiera llevado las vacas de Maria. Pero había sido un golpe de mala suerte. Nadie tenía la culpa. Y tampoco le parecía posible haber obrado de otro modo.

«Bueno, sí, tenía un poco de culpa —pensó a continuación—, pues había rechazado el puesto en el servicio de correos ferroviario. Y a ella no le había gustado “Wiki-Wiki”».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker