Martin Eden
Martin Eden —Espero que esté Hamilton —Brissenden se detuvo unos instantes para que sus brazos descansaran—. Se apellida Strawn-Hamilton… con guión… y es de una vieja familia sureña. Es un vagabundo… y el hombre más holgazán que he conocido jamás, aunque trabaja, o finge hacerlo, en una cooperativa socialista por seis dólares a la semana. Pero es la vagancia personificada. Deambula por la ciudad. Le he visto pasar el dÃa entero sentado en un banco sin probar bocado; y una noche en que le invité a cenar en un restaurante que hay a dos manzanas, me contestó: «Demasiado esfuerzo, amigo. Prefiero que me compres un paquete de cigarrillos». Era seguidor de Spencer, como tú, hasta que Kreis le convirtió al monismo materialista. Intentaré que hable de esa doctrina. Norton es otro monista… aunque sólo cree en el espÃritu. Pero está a la altura de Kreis y de Hamilton.
—¿Quién es Kreis? —preguntó Martin.