Martin Eden
Martin Eden Durmió profundamente toda la noche, y no se despertó hasta que llegó el cartero con el correo de la mañana. Martin se sentÃa cansado, apático, y leyó sus cartas sin el menor interés. Un pequeño sobre, de una revista de tercera fila, contenÃa un cheque de veintidós dólares. Llevaba un año y medio intentando que le pagaran esa deuda. Anotó la cantidad con indiferencia. Su antigua emoción al recibir los cheques de las publicaciones habÃa desaparecido. Al contrario de lo que ocurrÃa con los primeros, aquél no entrañaba ninguna promesa de triunfos futuros. Para él no era más que un cheque de veintidós dólares, y ya está, y le permitirÃa comprar algo de comida.
