Y he visto una Raza del Hombre que adora a una Vaca Gigante. Provienen de alguna parte del Este, más allá de las Montañas. Sin duda que son adoradores de un Antiguo, pero no estoy seguro de Su Nombre, y tampoco lo escribo, pues, de todas formas, os sería inútil. Y en sus Ritos se convierten en vacas, lo cual es asqueroso de ver. Pero son Malignos, por eso os advierto contra ellos.
Y he visto Ritos que pueden matar a un hombre a gran distancia. Y Ritos que pueden provocar enfermedad a un hombre, sin importar donde viva, por medio de un encantamiento sencillo, que ha de pronunciarse en su lengua y en ninguna otra, o así se rumorea. El encantamiento es como sigue:
AZAG galra sagbi mu unna te NAMTAR galra zibi mu unna te
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UTUK XUL gubi mu unna te ALA XUL gabi mu unna te GIDIM XUL kadbi mu unna te GALLA XUL kadbi mu unna te DINGIR XUL girbi mu unna te ¡I minabi-ene tashbi aba-andibbi-esh!
Lo cantan sobre una muñeca de cera mientras arde en sus perversos calderos. En estas cosas se deleitaban, y todavía lo hacen allí donde se los puede encontrar en sus altares de repulsión.