Que todos aquellos que lean este libro reciban la advertencia de que el hábitat de los hombres es observado y vigilado por la Raza Antigua de dioses y demonios que proceden de un tiempo anterior al tiempo, y que buscan venganza por aquella Batalla olvidada que tuvo lugar en alguna parte del Cosmos y desgarró los Mundos en los días anteriores a la creación del Hombre, cuando los Dioses Mayores caminaban en los Espacios, cuando estaba la raza MARDUK, tal como la conocen los caldeos, y ENKI, nuestro amo, el Señor de los Magos.
Sabed, entonces, que yo he recorrido todas las Zonas de los Dioses, y también los lugares de los Azonei, y que he descendido a apestosos sitios de Muerte y Sed Eterna, que pueden alcanzarse a través del Pórtico de GANZIR, construido en UR en los días anteriores a Babilonia.
Sabed también que he hablado con todo tipo de espíritus y demonios, cuyos nombres ya no se conocen en las Sociedades del Hombre, o que nunca fueron conocidos. Y los sellos de algunos están escritos aquí; sin embargo los de otros me los he de llevar conmigo cuando os deje. ¡Que ANU tenga misericordia de mi alma!