El alquimista y otros relatos
El alquimista y otros relatos «El dÃa 22 de febrero de 1901, una nueva y maravillosa estrella fue descubierta por el doctor Anderson, de Edimburgo, no lejos de Algol. Ningún astro era antes visible en ese lugar. En veinticuatro horas, la desconocida habÃa alcanzado brillo suficiente como para opacar Capella. En una semana o dos habÃa aminorado visiblemente, y con el paso de unos pocos meses apenas era visible a simple vista».