El color surgido del espacio
El color surgido del espacio Antaño existía un camino que discurría entre las montañas y valles y llevaba directamente hasta donde ahora se encuentra el erial maldito; pero la gente dejó de utilizarlo y a raíz de ello se trazó un nuevo camino que daba un amplio rodeo hacia el sur. Huellas del antiguo camino pueden verse aún entre las hierbas de una maleza que retorna, y algunas seguirán persistiendo aún después de que la mitad de la hondonada se vea cubierta por las aguas del nuevo pantano. Para entonces se habrán talado ya los sombríos bosques y el erial maldito dormitará en el fondo de las azules aguas cuya superficie, rizada por el destello de rayos solares, reflejará el firmamento. Para cuando llegue esa fecha los secretos de aquellos extraños días habrán pasado a ser todo uno con los secretos que ocultan las profundidades, todo uno con las secretas leyendas del antiguo océano y con todo los misterios aún por desvelar de la primitiva tierra.
