El diario de Alonzo Typer
El diario de Alonzo Typer Más Tarde: ¡Dios misericordioso! Por fin he recordado donde he visto ese nombre. Lo sé, y estoy sumido en el horror. Todo está perdido…
La llave ha comenzado a calentarse mientras la oprimo nerviosamente en la mano izquierda. A veces el vago latir o pulsar es tan marcado que puedo casi sentir moverse el metal viviente. Vino de Yian-Ho para una terrible misión, y en mà quien demasiado tarde conoce la débil traza de sangre Van der Heyl que ha pasado, a través de los Sleight a mi propia familia ha recaÃdo la odiosa tarea de cumplir tal misión. Han desaparecido mi valor y mi curiosidad. Sé del horror que asecha más allá de esa puerta de hierro. ¿Qué importa si Claes Van der Heyl era mi antepasado? ¿Debo yo expiar su innombrable pecado? No lo haré… ¡Juro que no lo haré!
(Aquà la escritura se vuelve indescifrable.)
Demasiado tarde… no hay remisión… las zarpas negras se materializan… y me arrastran hacia el sótano…