El terror en la literatura
El terror en la literatura La señora Radcliffe escribió seis novelas: Los castillos de Athlin y Dunbayne (1789), A Sicilian Romance (1794), The Romance of the Forest (1791), Los misterios de Udolfo (1794), El italiano o el confesionario de los penitentes negros (1797) y Gaston de Blondelville, escrita en 1802 pero publicada por primera vez póstumamente en 1826. De éstas, Los misterios de Udolfo es con diferencia la más famosa, y podrÃa tomarse como ejemplo de la historia gótica temprana en su mejor expresión. Es la crónica de Emily, una joven francesa que se traslada a un antiguo y pomposo castillo en los Apeninos a causa del fallecimiento de sus padres y el matrimonio de su tÃa con el señor del castillo, el intrigante noble Montoni. Sonidos misteriosos, puertas que se abren, terrorÃficas leyendas y un horror innombrable en un nicho oculto tras un velo negro operan en una rápida sucesión para turbar a la heroÃna y a su fiel dama de compañÃa Annette; no obstante, al final, tras la muerte de su tÃa, ella escapa con la ayuda de otro prisionero a quien descubre. De camino a casa se detiene en un château asolado por nuevos horrores —el ala abandonada donde la difunta señora del château vivÃa y la cama de la muerta con el paño mortuorio negro—, pero finalmente le es devuelta la seguridad y la felicidad por su amante Valacourt, tras el esclarecimiento de un secreto que durante un tiempo pareció implicar su nacimiento en el misterio. Claramente, éste es el único material revisado; pero está tan bien revisado que El misterio de Udolfo siempre será un clásico. Los personajes de la señora Radcliffe son marionetas, pero lo son de un modo menos marcado que aquellos de sus predecesores. Y en la creación de atmósferas, ella sobresale notoriamente entre sus coetáneos.