El terror en la literatura
El terror en la literatura De este entorno salió la historia inmortal —la contribución más importante de Nueva Inglaterra a la literatura sobrenatural—, y podemos sentir al instante la autenticidad de la atmósfera que se nos presenta. Un sigiloso terror y enfermedad se ciernen dentro de las paredes oscurecidas por las inclemencias del tiempo, cuajadas de musgo y semiocultas por la sombra de los olmos de la vieja casa tan gráficamente descrita, y captamos la siniestra malignidad del lugar cuando leemos que su constructor —el viejo coronel Pyncheon— le expropió el terreno con particular crueldad al propietario original, Matthew Maule, a quien condenó a la horca acusándolo de brujo durante el año del terror. Maule murió maldiciendo al viejo Pyncheon —«Dios le hará beber sangre»—, y las aguas del pozo de la propiedad se volvieron amargas. El hijo de Maule, carpintero, accedió a construir la grandiosa casa de tejados a dos aguas para el triunfal enemigo de su padre, pero el viejo coronel murió en extrañas circunstancias el dÃa de su inauguración. Se sucedieron generaciones de singulares sucesos, extravagantes murmuraciones sobre los oscuros poderes de los Maule y, a veces, terribles finales para los Pyncheon.