En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Los temas de los bajorrelieves pertenecían evidentemente a la vida de la desaparecida época en que se tallaron y contenían una gran parte de su historia. Era este anómalo sentido histórico de aquella raza primigenia -circunstancia casual que por una coincidencia obraba milagrosamente a nuestro favor- lo que hacía tan asombrosamente informativos los bajorrelieves y lo que nos impulsó a anteponer las fotografías y la transcripción a cualquier otra consideración. En algunas de las cámaras alteraba la disposición habitual la presencia de mapas, cartas astronómicas y otros dibujos de naturaleza científica a gran escala, todo lo cual vino a constituir una ingenua y terrible corroboración de lo que habíamos deducido de las franjas y frisos pictóricos. Al insinuar lo que todo aquello revelaba, únicamente me cabe esperar que mi relato no despierte una curiosidad superior a la sensata cautela en quienes lleguen a creerme. Sería una tragedia que alguien se sintiera atraído por aquellos dominios de la muerte y el horror tentado precisamente por mis advertencias dirigida a desalentar de tal empresa.