En las montañas de la locura
En las montañas de la locura «He volado con Carroll sobre las estribaciones más al-tas. No me atrevo a pasar con este tiempo sobre picos verdaderamente elevados, pero lo haré después. Difícil subir y difícil volar a esta altura, pero vale la pena. La gran cordillera es bastante cerrada, lo que impide ver qué hay del otro lado. Principales picos más altos que el Himalaya y muy extraños. La cordillera parece de pizarra precámbrica con claros indicios de otros plegamientos. Equivocado en cuanto a volcanismo. Se extiende en las dos direcciones más allá de lo que alcanza la vista. Limpia de nieve por encima de los veinte mil pies.
»Extrañas formaciones en laderas de montañas más altas. Grandes bloques cuadrados y bajos con lados completamente verticales y lineas rectangulares de paredes verticales como los antiguos castillos asiáticos adheridos a las empinadas montañas que aparecen en los cuadros de Roerich. Impresionantes desde lejos. Volamos cerca de algunos y a Carroll le pareció estaban formados por trozos separados más pequeños, pero se trata probablemente de la erosión. La mayor parte de las aristas desmoronadas y redondeadas como si hubiesen estado expuestas a tempestades y cambios climáticos desde hace millones de años.