En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Pero darle un nombre concreto en aquella fase era una pura ‘locura. Parecía un radiado, pero evidentemente era algo más. Era vegetal en parte, pero poseía tres cuartas partes de las características esenciales de la estructura animal. Su contorno simétrico y ciertas otras características indicaban claramente un origen marino, pero no se podía determinar con exactitud el limite de sus posteriores adaptaciones. Las alas, después de todo, sugerían constantemente que se trataba de un ser volador. Cómo pudo sufrir una evolución tan tremendamente compleja en una tierra recién nacida a tiempo de dejar huellas en rocas arcaicas resultaba tan inconcebible que llevó a Lake a recordar los mitos primigenios de aquellos «Ancianos» que bajaron de las estrellas y crearon la vida en la tierra por travesura o por error, y las caprichosas consejas acerca de unos seres cósmicos, que, llegados del exterior, habitaron las montañas, contadas por un colega folklorista del Departamento de literatura inglesa de la Universidad de Miskatonic.