En las montañas de la locura
En las montañas de la locura Fue Danforth quien nos llamó la atención acerca de la curiosa regularidad de las montañas más altas, regularidad como de fragmentos adheridos de cubos perfectos, a los que Lake habÃa aludido en sus mensajes y que efectivamente justificaban su comparación con las imágenes, como soñadas, de ruinas de templos primitivos sobre las cimas nubosas de Asia, que tan sutil y extrañamente pintara Roerich. En verdad habÃa algo obsesionante, que evocaba a Roerich en todo este continente sobrenatural, de montañas misteriosas. Lo experimenté en octubre, cuando divisamos por primera vez Tierra Victoria, y lo volvà a experimentar ahora. Sentà también otra oleada de inquietante percepción de semejanza con los mitos arcaicos, de la forma sospechosa en que estas tierras letales correspondÃan a la meseta de Leng, de siniestro renombre, que aparece en los escritos primitivos. Los mitólogos han situado Leng en el Asia Central, pero la memoria racial del hombre