Hongos de Yuggoth y otros poemas fantasticos
Hongos de Yuggoth y otros poemas fantasticos Qué visiones, demasiado ancestrales para la mirada humana,
Yacen sumergidas en su noche sin fin;
Pues por aquellas profundidades sólo deambulan
Las sombras de una raza silenciosa.
Una noche, saturada de olores malsanos,
Llegué a ver aquel lago, dormido e inerte,
Mientras en el cárdeno cielo bogaba
Una luna creciente que brillaba y brillaba.
Pude contemplar la extensión pantanosa de las orillas,
Y las criaturas ponzoñosas deslizándose por las ciénagas;
Lagartos y serpientes convulsos y moribundos;
Cuervos y vampiros descomponiéndose;
Y también, planeando sobre los cadáveres,
Necrófagos que se alimentaban de sus restos.
Y mientras la terrible luna se elevaba en lo alto,
Ahuyentando a las estrellas de los confines del cielo,
Vi que las oscuras aguas del lago se iluminaban
Hasta que aparecieron en el fondo las criaturas del abismo.
Más abajo, a una profundidad incalculable,