La llave de plata
La llave de plata Randolph Carter, que durante toda su vida habÃa tratado de sustraerse al tedio y a las limitaciones de la realidad ordinaria evocando paisajes de ensueño y fabulosos accesos a otras dimensiones, desapareció del mundo de los hombres el 7 de octubre de 1928, a la edad de cincuenta y cuatro años. Su carrera habÃa sido extraña y solitaria, y habÃa quienes suponÃan, por sus extravagantes novelas, que habÃan debido sucederle cosas aún más extrañas que las que se conocÃan de él. Su asociación con Harley Warren, el mÃstico de Carolina del Sur cuyos estudios sobre la primitiva lengua naakal de los sacerdotes himalayos tan atroces consecuencias tuvieron, fue muy Ãntima. Efectivamente, Carter habÃa sido quien —una noche enloquecedora y terrible, en un antiguo cementerio— vio descender a Warren a la cripta húmeda y salitrosa de la que nunca regresó. Carter vivÃa en Boston, pero todos sus antepasados procedÃan de esa región montañosa y agreste que se extiende tras la vetusta ciudad de Arkham, llena de leyendas y brujerÃas. Y fue allÃ, entre esos montes antiguos, preñados de misterio, donde, finalmente, habÃa desaparecido él también.