La Sombra sobre Innsmouth
La Sombra sobre Innsmouth Caminaba de prisa, con cautela, pegado a las fachadas ruinosas. Aunque iba desaliñado por culpa de mi fuga precipitada, nada había en mí que llamara especialmente la atención. Tal vez pudiera pasar desapercibido si me cruzaba con algún transeúnte. En Bates Street me metí en un portal abierto y aguardé a que cruzaran dos individuos bamboleantes que venían en dirección contraria. Volví a salir en seguida y proseguí mi camino. Me acercaba a la plaza donde Eliot Street y Washington Street se cruzan oblicuamente. Aunque este barrio me era desconocido, me pareció peligroso a juzgar por el plano del muchacho de la tienda. La luna daría de lleno en la plaza, pero era inútil intentar evitarla; cualquier otra dirección supondría una serie de rodeos que me harían perder mucho tiempo y supondrían más ocasiones de que me vieran. Lo único que me cabía hacer era cruzar por las buenas imitando lo mejor posible el andar bamboleante, característico de aquella gente, y esperar que nadie se fijara en mí.