La Sombra sobre Innsmouth
La Sombra sobre Innsmouth Entonces recordé el ferrocarril abandonado de Innsmouth a Rowley, cuya sólida línea de balasto, cubierta de zarzas, se extendía aún hacia el noroeste, desde la derruida estación situada junto a la garganta del río. Era posible que no se les ocurriera pensar en ella, puesto que las tupidas zarzas la hacían casi impracticable. Desde la ventana del hotel la había contemplado, y conocía su situación exacta. Los primeros tramos eran demasiado visibles desde la carretera de Rowley y desde cualquier torre del pueblo, pero quizá pudiera arrastrarme entre la maleza sin ser visto. En todo caso, éste era el único medio de evasión, y no tenía alternativa.
Me introduje en el vestíbulo de la casa desierta en cuyo portal me había refugiado, y consulté una vez más el plano a la luz de la linterna. El primer problema era llegar a la antigua vía del tren. Lo mejor sería avanzar hacia Babson Street, torcer luego a poniente hasta Lafayette Street, dar un rodeo en vez de cruzar la plaza como antes y desviarme a continuación hacia el norte zigzagueando por Lafayette, Bates, Adams y Bank Street. Esta última calle bordea la garganta del río y conduce hasta la misma estación. Metiéndome por Babson Street evitaría cruzar la plaza o desembocar en una calle amplia.