La Sombra sobre Innsmouth
La Sombra sobre Innsmouth Un momento después —y precedida de una insoportable tufarada de pescado— desembocó una multitud de seres torcidos y grotescos que caminaba torpemente en la misma dirección. Sin duda era el grupo destinado a vigilar la salida hacia Ipswich, puesto que dicha carretera es una prolongación de Eliot Street. Entre ellos iban dos figuras envueltas en inmensas túnicas, una de las cuales llevaba una puntiaguda diadema que relumbraba pálidamente a la luz de la luna. La forma de andar de esta última era tan ajena a los movimientos humanos, que sentà escalofrÃos. Me pareció que aquella criatura caminaba a saltos.
Cuando desapareció el último de la expedición seguà mi camino. Atravesé la esquina de la calle Lafayette y crucé en cuatro saltos Eliot Street. El alboroto se oÃa ahora más lejos, por Town Square. Lo que más miedo me daba era tener que cruzar otra vez la ancha calle South, que bordeaba el puerto; pero no tenÃa otro remedio. Si quedaba algún rezagado en Eliot Street, lo más probable serÃa que me descubriese inmediatamente. En él último momento decidà que era mejor aminorar la marcha y cruzar como antes, fingiendo el andar bamboleante de los nativos de Innsmouth.