Mas alla de los eones y otros escritos

Mas alla de los eones y otros escritos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pasó a manos del soldado Read’em-and-Weep Hopkins, que no tardó mucho en vendérselo a Rest-in-Jehovah Stubbs a cambio de una pieza de tabaco de Virginia. Stubbs, al enviar a su hijo Zerubbabel a buscar fortuna a Nueva Inglaterra en 1661 (ya que consideraba nociva la atmósfera de la Restauración para un joven pío), le dio el cráneo de San Ibid —o mejor dicho, del Hermano Ibid, puesto que sentía horror ante todo cuanto sonase a papista— a modo de talismán. Tras desembarcar en Salem, Zerubbabel lo colocó en la repisa adjunta a la chimenea, ya que se construyó una casa modesta junto al pozo de la ciudad; y habiéndose convertido en jugador empedernido, perdió la calavera a manos de un tal Epenetus Dexter, un forastero de Providence.

El cráneo se hallaba en la casa de Dexter, en la parte norte de la ciudad, cerca de la actual intersección entre las calles North Main y Olney, durante la razzia de Canochet del 30 de marzo de 1676, en tiempos de la guerra del rey Felipe; y el astuto sakem, reconociéndolo al punto como algo singularmente venerable y digno, lo envió como símbolo de alianza a una facción de los pequots de Connecticut, con los que estaba en negociaciones. El 4 de abril fue capturado por los colonos y ejecutado sin dilación; sin embargo, la austera cabeza de Ibid prosiguió sus vagabundeos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker