Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos A su muerte en 1701, su hijo mestizo Pierre la envió junto con otros objetos a los emisarios de los sacs y foxes, y fue descubierta en el tipi del jefe, una generación más tarde, por Charles de Langlade, fundador del puesto comercial de Green Bay, Wisconsin. De Langlade trató a este objeto sagrado con la adecuada veneración y lo engalanó con multitud de cuentas de cristal; pero después de eso acabó en otras manos, habiendo sido vendido, en los asentamientos en la cabecera del lago Winnebago, a tribus situadas en el lago Mendota y, por último, a principios del siglo XIX, a un tal Solomon Juneau, un francés, en el nuevo puesto comercial de Milwaukee, en el río Menominee y en las orillas de lago Michigan.
Vendido más tarde a Jacques Caboche, otro colono, este la perdió en 1850 en una partida de ajedrez o póquer con un inmigrante llamado Hans Zimmerman, que lo usó como jarra de cerveza, hasta que un día, bajo el influjo de los contenidos, cayó rodando desde el porche al camino herboso situado junto a su casa, y allí cayó en la madriguera de un perro de la pradera, donde su dueño, al despertar, no pudo ni encontrarla ni recobrarla.