Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos –PORTAOS BIEN, chicos, mientras estoy fuera —dijo la señora Lee— y no hagáis travesuras.
Porque los señores Lee iban a salir de casa, dejando solos a John, de diez años de edad, y Alice, de dos.
—Claro —contestó John.
Tan pronto como los Lee mayores se hubieron marchado, los jóvenes Lee bajaron al sótano y comenzaron a revolver entre los trastos. La pequeña Alice estaba apoyada en el muro, mirando a John. Mientras John fabricaba un bote con duelas de barril, la chica lanzó un grito penetrante y los ladrillos, a su espalda, cedieron. Él se precipitó hacia ella y la sacó oyendo sus gritos. Tan pronto como sus chillidos se apaciguaron, ella le dijo.
—La pared se ha caÃdo.
John se acercó y descubrió que habÃa un pasadizo. Le dijo a la niña.
—Voy a entrar y ver qué es esto.
—Vale —aceptó ella.
