Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos Una historia de detectives
CAPÍTULO I
LA TUMBA DE BURNS
ERA MEDIODÍA en la pequeña población de Mainville, y un apenado grupo de gente estaba reunido alrededor de la tumba de Burns. Joseph Burns había muerto. (Al morir había pronunciado las siguientes y extrañas instrucciones: Antes de meter mi cuerpo en la tumba, colocad esta bola en el suelo, en un punto marcado como «A». Y entonces había tendido una pequeña bola dorada al rector). La gente lamentaba mucho su muerte. Después de que los funerales hubieran concluido, el señor Dobson (el rector) dijo:
—Amigos, ahora hemos de cumplir las últimas voluntades del difunto.
Y, tras decir esto, bajó a la tumba (a poner la bola en el punto marcado como «A»). Pronto el grupo de dolientes comenzó a impacientarse y, al cabo de un tiempo, el señor Chas Greene (el abogado) bajó a echar un vistazo. Enseguida regresó con cara de espanto y dijo:
—¡El señor Dobson no está ahí abajo!
CAPÍTULO II
EL MISTERIOSO SEÑOR BELL
