Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos Como conservador del museo, estoy en condiciones de revelar todos los hechos que jamás se contaron, pero tal cosa no tendrá lugar mientras aún esté vivo. Hay cosas, tocantes a nuestro mundo y al universo, que es mejor que la mayorÃa de la gente ignore, y no he cambiado de posición respecto a lo que decidimos, en su dÃa, entre todos aquellos —gente del museo, médicos, periodistas y policÃas— que nos vimos involucrados en ese horror habido en el museo. Pero, a la vez, no parece adecuado que un asunto de tanta y tan terrible importancia cientÃfica e histórica quede sin consignar; y por eso es por lo que he preparado este escrito, destinado a los investigadores serios. Lo colocaré entre los diversos documentos que serán examinados después de mi muerte, confiando su destino final a la decisión de los albaceas. Ciertas amenazas y sucesos insólitos que han tenido lugar durante las últimas semanas me llevan a creer que mi vida —asà como las de los otros responsables del museo— se halla en peligro, ya que me encuentro en el punto de mira de ciertos cultos, secretos y con amplias ramificaciones, que agrupan a asiáticos, polinesios y otros devotos mÃsticos; asà que es posible que el trabajo de mis albaceas no se demore mucho. (Nota del albacea: el doctor Johnson murió de forma repentina y bastante misteriosa, de un fallo cardiaco, el 22 de abril de 1933. Wentworth Moore, taxidermista del museo, desapareció a mediados del mes anterior. El 18 de febrero del mismo año, el doctor William Minor, que supervisó una disección tocante al caso, fue apuñalado por la espalda y murió al dÃa siguiente.)