Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos Cabe situar el comienzo real del horror, supongo, en 1879 —mucho antes de que yo empezase a ejercer de conservador—, cuando el museo adquirió esa espantosa e inexplicable momia a la Orient Shipping Company. Su mismo descubrimiento fue monstruoso y amenazador, ya que procedÃa de una cripta de origen desconocido y antigüedad fabulosa, hallada en un terreno que emergió de forma repentina en el PacÃfico.
El 11 de mayo de 1878, el capitán Charles Watherbee, del carguero Eridanus, que habÃa zarpado de Wellington, Nueva Zelanda, rumbo a ValparaÃso, Chile, avistó una isla nueva y sin cartografiar, de un origen evidentemente volcánico. SalÃa de forma bastante abrupta del mar, con forma de cono truncado. Un grupo de desembarco, mandado por el capitán Watherbee advirtió señales de que las rugosas laderas por las que trepaban habÃan estado largo tiempo bajo las aguas, mientras que en la cima habÃa signos de una destrucción reciente, producto de un terremoto. Entre los restos dispersos habÃa piedras masivas de forma evidentemente artificial, y un breve examen mostró la presencia de esa prehistórica y ciclópea sillerÃa que ya se ha encontrado en ciertas islas del PacÃfico, y que constituyen continuo motivo de desconcierto para los arqueólogos.