Mas alla de los eones y otros escritos
Mas alla de los eones y otros escritos Poco después de la llegada de Foster a la aldea comenzó a gestarse el desastre. Primero fue el cierre de la mina de la montaña, en la que trabajaba la mayor parte de los hombres. La veta de hierro se agotó y casi todo el mundo se marchó a poblaciones más prósperas, mientras que aquellos que tenían tierras en la vecindad se convirtieron en granjeros y se las ingeniaron para arrancar un magro sustento a esas laderas rocosas. Luego llegaron los problemas en la iglesia. Se murmuraba que el reverendo Johannes Vanderhoof había hecho un pacto con el diablo y que estaba difundiendo sus prédicas en casa del Señor. Sus sermones se habían convertido en extraños y grotescos… impregnados de cosas siniestras de las cuales la sencilla gente de Daalbergen nada sabía. Los transportaba, cruzando edades de miedo y superstición, hasta regiones de espíritus odiosos e invisibles, y poblaba sus imaginaciones con gules nocturnos. Uno a uno, la gente fue dejando la congregación, mientras que los ancianos y los diáconos pedían en vano a Vanderhoof que cambiase el tema de sus sermones. Aunque, de continuo, el anciano prometía hacerlo así, parecía atado a algún poder más fuerte que lo obligaba a cumplir su voluntad.