Viajes al otro mundo
Viajes al otro mundo 4.ª) El racionalismo, en ascenso, pero aún joven, no sólo niega la validez objetiva de la magia, sino que, llevado por la radicalidad propia de toda negación adialéctica, tiene tendencia a reprimir la magia en bloque, negando incluso su eficacia subjetiva. Este racionalismo joven y mecanicista engendra, por contraste, un irracionalismo que, en vez de limitarse a reivindicar la eficacia subjetiva de la magia, llega hasta postular su eficacia objetiva y propugnar la destrucción de la razón. Ambas posturas son igualmente erróneas y se hallan en mutua dependencia.
5.ª) La síntesis dialéctica de esta antinomia consiste en renegar la metafísica negación racionalista y completar la objetivación del mundo mediante la subjetivación del Yo. Estos dos procesos, íntimamente vinculados entre sí, corresponden respectivamente a la ciencia y a la estética. La primera es un conocimiento de las relaciones existentes entre las cosas entre sí. La segunda es la expresión de la relación inmediatamente vivida entre las cosas y el Yo.
6.ª) La estética, en este amplio sentido que yo le doy, es, sencillamente, una magia que se sabe puramente subjetiva. Es la expresión de emociones, el gesto, el rito, que se saben ineficaces para mover el mundo de la física, pero sí capaces de mover, de conmover, de modificar al Yo (y a otros Yos).
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