Viajes al otro mundo
Viajes al otro mundo 2.ª) La actividad operativa que corresponde a esta fusión original del Yo y del No-Yo es la magia. Como las emociones están en el mundo, su expresión mueve al mundo. Pese, sin embargo, a esta base implÃcita errónea, la magia es, ante todo, una praxis, y, como tal, permite un aprendizaje por tanteo. La conducta objetivamente adecuada obtiene una recompensa (refuerzo) en forma de éxito real. De este modo, del caos de la magia se va diferenciando el conocimiento racional del mundo, que no es sino la captación de las relaciones objetivas existentes entre las cosas entre sÃ, haciendo abstracción de las significaciones subjetivas, esto es, de las relaciones páticas establecidas entre las cosas y el sujeto.
3.ª) Parece lógico pensar que la conducta objetiva, racional, que es recompensada por el éxito práctico, suplantarÃa rápidamente a la conducta subjetiva e irracional que es la magia. Esto no sucede asÃ. La magia persiste también en virtud de un mecanismo reflejo-condicionado. El rito mágico proporciona un alivio al sujeto angustiado que lo celebra. Este efecto, sin embargo, es eminentemente subjetivo, y dado que la conducta racional permite obtener éxitos objetivos que redundan en beneficio y progreso material de la colectividad, dicha conducta es la que se va imponiendo en la sociedad, de lo que resulta una creciente represión social del pensamiento mágico. Esta represión social se internaliza y da origen a una autorrepresión mayor o menor.