Viajes al otro mundo
Viajes al otro mundo En busca del paraíso perdido
El 25 de noviembre de 1969 asistí en Varis, en el American Center, del boulevard Raspad, a la «presentación de un lugar dedicado a H. P. Lovecraft». El acto tardó mucho en empezar, y los pocos despistados que nos habíamos dejado caer por allí a la hora anunciada no sabíamos bien a qué carta quedarnos «¿Nos vamos?». «¿Esperamos?». «¿Merecerá la pena?». «¿En qué va a consistir esto?». Se suponía vagamente que alguien daría algún tipo de conferencia. Tal vez se tratase de una mesa redonda o algo así. Se decía que iban a intervenir Tony Faivre, Gérard Klein, Jacques Bergier y otros.
«¡Mira —me decía yo— que si Jacques Bergier vuelve a descolgarse con lo de Lovecraft, ce grand génie venu d’ailleurs…!».
Fue llegando más gente. Por fin, poco antes de medianoche, unos individuos que había por allí, con pinta de hippies, comunicaron a la concurrencia que ya se podía pasar.
—¿Por dónde?
—Por aquí.
La entrada consistía en una puerta disimulada tras una cortina, y tan estrecha, que hubimos de pasar uno a uno.