Si tú quieres, te bajas la luna (4You2)
Si tú quieres, te bajas la luna (4You2) El amor propio no consiste únicamente en palabras de afirmación. Es aprender a escuchar tus necesidades, respetar tus límites y permitirte ser imperfecto. Es perdonarte por los errores que cometiste y agradecerte por las lecciones que esos mismos errores te enseñaron. A medida que empiezas a sanar, comprendes que las manos más seguras para reconstruirte siempre han sido las tuyas.
En este viaje también descubres la importancia de las personas que llegan a regar tu planta cuando olvidas hacerlo. Son esas miradas, palabras y actos que, sin querer, te recuerdan que vales más de lo que crees. No obstante, el verdadero poder está en decidir qué hacer con esas ayudas: dejarlas ser una motivación, pero nunca depender de ellas para florecer.
Al final, el amor propio se convierte en un árbol robusto que te sostiene en cada tormenta. Te enseña a ser la protagonista de tu historia, a regalar tu tiempo y energía solo a quienes te suman, y a dejar ir a aquellos que no saben cuidarte. Este proceso no termina nunca, pero cada día avanzas más, hasta que un día, casi sin darte cuenta, miras atrás y ves cuánto has crecido.
