Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Se dice que no hay regla sin excepción. ¿Es esto cierto? Yo no me atreverÃa a asegurarlo. En todo caso, si esta afirmación contiene verdad, será una verdad de hecho, que no satisface plenamente a la razón. Toda excepción —se añade— confirma la regla. Esto no parece tan obvio, y es, sin embargo, más aceptable lógicamente. Porque si toda excepción lo es de una regla, donde hay excepción hay regla, y quien piensa la excepción piensa la regla. Esto es ya una verdad, de razón, es decir, de Pero Grullo, mera tautologÃa, que nada nos enseña. No podemos conformarnos con ella. Sutilicemos, añadamos algo que no se le pueda ocurrir a Pero Grullo.
1.a Si toda excepción confirma la regla, una regla sin excepción serÃa una regla sin confirmar, de ningún modo una no-regla.
2.a Una regla con excepciones será siempre más firme que una regla sin excepciones, a la cual faltarÃa la excepción que la confirmase.
3.a Tanto más regla será una regla cuanto más abunde en excepciones.
4.a La regla ideal sólo contendrÃa excepciones[114].
Continuar por razonamientos encadenados, hasta alcanzar el ápice o el vórtice de vuestro ingenio. Y cuando os hiervan los sesos, etc., etcétera.
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