Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Sed incomprensivos; yo os aconsejo la incomprensión, aunque sólo sea para destripar los chistes de los tontos. Cuando alguien os diga: «Si sales de Madrid y caminas hacia el Norte[125], cuida bien de tus botas, sobre todo al pasar de El Plantío, porque, primero las Rozas, después las Matas...», vosotros añadid: «Y después, Torrelodones, Villalba... En efecto, es mucho trajín para el calzado.»
* * *El ceño de la incomprensión —decía Mairena, gran observador de fisonomías— es, muchas veces, el signo de la inteligencia, propio de quien piensa algo en contra de lo que se le dice, que es, casi siempre, la única manera de pensar algo.
** *Es cosa triste que hayamos de reconocer a nuestros mejores discípulos en nuestros contradictores, a veces en nuestros enemigos, que todo magisterio sea, a última hora, cría de cuervos, que vengan un día a sacarnos los ojos (NOTA: Ya en Refranes que dicen las viejas tras el fuego, atribuido al marqués de Santillana (siglo XV), aparece «Cría el cuervo (e) sacarte ha el ojo» (véase Eleonor S. O'Kane, Refranes y frases proverbiales españolas de la Edad Media, Madrid, Anejos del Boletín de la Real Academia Española, Anejo II, 1959, pág. 95).