Juan de Mairena I
Juan de Mairena I Yo me he echado el alma atrás, etc...*
Grande, muy grande poeta es Espronceda, y su Don Félix de Montemar, la síntesis, o, mejor, la almendra españolísima de todos los Don Juanes. Después del poema de Espronceda hay una bella página donjuanesca en Baudelaire, que Espronceda hubiera podido adoptar sin escrúpulo —tanto coincide en lo esencial con su Don Félix[179]- como epílogo o como ex libris decorativo de El estudiante de Salamanca.
Quand Don Juan descendit vers l'onde souterraine...* [180]
(*NOTA a “Yo me he echado el alma atrás, etc. “:Espronceda, El Estudiante de Salamanca, «Parte cuarta», v. 1.157: «Esa voz con que hacéis miedo, / de vos me enamora más. / Yo me he echado el alma atrás; / juzgad si me dará un bledo / de Dios ni de Satanás» (ed. de Robert Marrast, Madrid, Castalia, 1978, pág. 138).
Son las arrogantes palabras de D. Félix de Montemar, el héroe del poema, a la misteriosa y espectral dama a la que sigue y que, finalmente, resultará ser el esqueleto de doña Elvira, amada a quien desairó el galán.)