Juan de Mairena I
Juan de Mairena I —Alguien ha dicho —observó un alumno— que nadie puede dudar sinceramente de la existencia de su prójimo, y que el más desenfrenado idealismo, el del propio Berkeley, vacila en sostener su famoso principio esse = percipi más allá de lo inerte, y no ya en presencia de un hombre, sino de una planta*.
Del solipsismo se ha dicho que es una concepción absurda e inaceptable, una verdadera monstruosidad.