Juan de Mairena I
Juan de Mairena I —Conforme, señor MartÃnez. Pero vamos a lo que Ãbamos. Nuestro sofisma puede serlo en el peor sentido de la palabra. Pero lo que yo pretendo poner de resalto es el carácter interesado, tendencioso, de este sofisma en cuanto va implÃcito, a mi juicio, en la invención y en el uso de nuestros relojes. Convencido el hombre de la brevedad de sus dÃas, piensa que podrÃa alargarlos por la vÃa infinitesimal, y que la infinita divisibilidad del espacio, aplicada al tiempo, abrirÃa una brecha por donde vislumbrar la eternidad.